Muchos se preguntarán cual fue el primer Beat’em Up de la historia, la respuesta es Kung-Fu de Bug-Byte. Aunque el termino Beat’em Up puede ser confuso y ambiguo, ya que este juego más bien entraría en la categoría de juego de lucha, debido a que los combates se realizaban uno contra uno.
Algo parecido pasa con Way of the Exploding Fist, el cual mucha gente de forma equivocada considera el primer Beat’em Up, pero que una vez más nos encontramos ante un juego de lucha de uno contra uno. Su secuela sí podría ser considerada un Beat’em Up, ya que era una mezcla de aventura y lucha contra todo el que se cruzase, es decir, un juego de ir soltando mamporros a todo el mundo.
Bullfighting!!!
Por otro lado, estos juegos fueron originalmente concebidos para ordenador, sin llegar a tener nunca una versión en recreativa. Como estos reportajes estarán basados en los Beat’em Up de recreativa, salvo honrosas excepciones, se analizaran únicamente juegos de recreativas.
Kung-Fu Master
Quizás este sí se podría considerar el primer Beat’em Up real de la historia. Lanzado en 1984 por Irem sentó las bases de lo que un Beat’em Up debería de ser: avanzar y soltar tortazos a diestro y siniestro.

Nada más empezar el juego vemos que este tiene historia! Impresionante para la época, y sobretodo para el género. La historia es simple: un maestro de Kung-Fu llamado Thomas (desconozco si en la versión japonesa se llamaba igual o fue una broma del traductor) y su novia china Silvia son atacados por un gran grupo de desconocidos, los cuales raptan a Silvia sin razón aparente. Más tarde Thomas encuentra no se sabe donde una carta de un tal X, el cual es un habitante del Templo Diabólico y que invita a Thomas a que vaya al templo a salvar a Silvia, mientras que cinco hijos del Diablo le entretendrán.
Este tipo de historias debió de crear escuela en el género, porque como veremos más adelante la formula se repitió hasta la saciedad.
Comienza el juego, y lo primero que nos damos cuenta es que nos movemos de derecha a izquierda, algo totalmente inusual y novedoso incluso para el primero de su género. Por otro lado, como eran los comienzos, nuestros movimientos se limitan a un único plano, es decir no hay profundidad. Por supuesto, todos los golpes que realicen nuestros enemigos y todas las cosas que se lancen nos alcanzarán si estamos en la trayectoria…

El juego hace uso de dos botones, para puñetazos y patadas. También podemos agacharnos y saltar. La dificultad, como en todo lo de la época, es endiablada y mal ajustada. Mismamente, los primeros enemigos que vemos o esbirros de más bajo nivel son realmente molestos ya que aparecen en hordas totalmente aleatorias y no golpean, si no que agarran y te hacen cosas muy extrañas (¿a esto se refería X con entretenimiento?) . La única forma de librarnos de ellos mientras nos chupan… energía es agitar el mando de derecha a izquierda. Rápidamente nos damos cuenta de que aparte de desagradable es un coñazo que logren agarrarte, pero por suerte son los primeros enemigos y podemos nockearlos de un solo golpe. Como curiosidad mencionar que si damos puñetazos nos dan mas puntos que si damos patadas, supongo que será para compensar la diferencia de alcance entre ambos golpes.

Una vez nos hemos acostumbrado a machacar con facilidad a los primeros esbirros llega nuestro primer gran problema: el segundo tipo de enemigo. Esta vez es un tío que lanza cuchillos a dos niveles de altura. En un principio parecen fáciles de esquivar, hasta que nos damos cuenta de que el salto de nuestro personaje es pésimo y de que no podemos estar esquivando cuchillos a la vez que damos patadas a hordas de enemigos que nos intentan agarrar. Ni que decir que si nos agarran también nos comeremos los cuchillos, convirtiéndose en un combo mortal.

Por un momento llega a desesperar y empezamos a pensar que el protagonista es un inútil, y quizás no nos falte razón, porque para ser un maestro del kung-fu el tío es únicamente cinturón rojo, y si encima tenemos en cuenta que eso de los cinturones en Kung-Fu es un invento de las escuelas occidentales nos damos cuenta de que quizás el tal Thomas sea realmente su nombre auténtico y el tío es un farsante (con una novia también farsante) que se hace pasar por un monje Shaolin.
Mirando un poco la interface del juego nos damos cuenta de que como buen Beat’em Up al final de la fase nos espera un jefe final, el cual sospecho que es el tío del palo pero que difícilmente pude comprobar ya que de un único y rápido golpe me mato en todas las ocasiones. También comprobamos que el juego se compone de un mínimo (y sospecho que máximo) de 5 fases, que por supuesto no he llegado a comprobar por dos razones: el juego es asquerosamente difícil y cada vez que te matan empieza desde el principio.

Importante mencionar que el juego incluye modalidad a dos jugadores, aunque más bien de forma anecdótica ya que se limita en jugar turnándose los mandos cada vez que matan al otro.

Por ultimo comentar que aunque el juego es una aberración hoy en día, quizás en su época, al ser el precursor de un género, fue la sensación de todos los salones recreativos. Por eso, esta vez, le perdono el mal rato que me ha hecho pasar ;-P










